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Provincia de Barcelona
Monasterio de Sant Cugat
(Sant Cugat del Vallès, Vallès Occidental)
41º 28,502'N ; 2º 5,196'E
Edificio construido sobre las ruinas de un antigua
fortificación romana. En el interior del claustro se pueden ver los restos de
lo que
fueron estructuras funerarias y un edificio rectangular acabado con un ábside de
planta de herradura interior, pero pentagonal por el exterior. La estructura del
monasterio responde básicamente a las reformas que se hicieron durante el siglo
XII. Gracias a las excavaciones que se han llevado a cabo
se puede afirmar que la iglesia del siglo XI estaba situada en el mismo lugar
que la actual. Por otra parte, las galerías del actual claustro se apoyan sobre el
mismo podio que el anterior, a pesar que el claustro primitivo era más grande.
En la antigua sala capitular, hoy convertida en museo, se pueden apreciar
gráficos y maquetas ilustrativos de todo el proceso constructivo del conjunto.
La iglesia se construyó a caballo entre el románico y el
gótico. Se inició por la cabecera en el siglo XII, pero no se finalizó hasta
bien entrado el siglo XIV. Tiene planta basilical de tres naves cubiertas con
bóveda de crucería. Al final de las naves podemos encontrar tres ábsides.
Destaca la gran ventana gótica que hay en el ábside principal. De
la misma época es el cimborrio. Los ábsides tienen planta poligonal y están decorados
exteriormente con
columnas en los ángulos y un friso de arcos lombardos, que descansan sobre
canecillos esculpidos. Se puede afirmar que éstos fueron tallados por los mismos artesanos que
hicieron el claustro, ya que mantienen grandes similitudes. En la fachada oeste podemos encontrar la monumental
portalada gótica sobre la que se abre un gran rosetón, al que acompañan dos de
menores dimensiones, que iluminan las naves laterales. En el muro del costado sur, podemos encontrar unas
capillas adosadas entre los contrafuertes, que se construyeron en el siglo XIV,
y que restaron luminosidad al templo al tapar algunos ventanales góticos.
El campanario es de finales del siglo XI. Tiene
planta cuadrada y está decorado con motivos lombardos como lesenas y arcos
ciegos El claustro es del siglo XII y se construyó sobre uno anterior. Hacia el año 1190 llegó un taller de escultores procedentes de la
catedral de
Girona, el claustro de la cual se inició en el 1180. Por esta razón
podemos observar grandes similitudes en los motivos
esculpidos en sus capiteles. Tiene planta cuadrada. Cada galería consta de quince
arcos sustentados en doce parejas de columnas y pilares a los extremos y cada
cinco arcos. Los muros exteriores están recorridos por un friso de arcos ciegos
con ménsulas decoradas con cabezas de animales. Este friso nos recuerda mucho al
que podemos encontrar en Sant Pere de Galligants de
Girona. El piso superior se construyó al siglo XVI y el friso en el que se
sustentaba el tejado, quedó como un elemento meramente decorativo. Las galerías norte, este y oeste fueron esculpidas en una
primera fase, mientras que la galería sur corresponde a un segundo momento
constructivo. Los capiteles están esculpidos con piedra de Montjuïc (en
Barcelona), mientras que las columnas son realizadas con piedra de Girona. Los
motivos con que están decorados son vegetales, animales y historias bíblicas.
A la galería oeste podemos encontrar algunos personajes
luchando entre ellos o contra animales fantástico. También aparecen
representados trabajos domésticos de la época, así como la parábola del pobre
Llàtzer y el rico Epuló. En el lado este encontramos el ciclo de la infancia de
Jesús. También se pueden ver imágenes de guerreros armados y de juglares. Por su
parte en la galería norte también aparecen imágenes de lucha entre hombres y
animales, de caza, o de la vida cotidiana monacal. En este primer tramo de construcción del claustro trabajó
el maestro Arnau Cachorro. Esto lo sabemos gracias a que esculpió su nombre en
uno de los pilares y se retrató en un capitel. Podemos ver a un escultor tallando
un capitel corintio y a su lado un segundo personaje con vestimenta monacal y una
copa. Ninguno de los dos conserva la cabeza. La ala sur del claustro se construyó algo más tarde y
es dónde podemos encontrar el mayor número de capiteles historiados. Nos narran
historias bíblicas como la de Daniel luchando con los leones, el ciclo de Adán
y
Eva, el de Noé y el de Abraham. También podemos ver la matanza de los inocentes,
la fuga de Egipto, la multiplicación de los panes y los peces, la entrada en
Jerusalén, la resurrección de Cristo, el bautismo de los apóstoles o la duda de
Santo Tomás, entre otros. |