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Provincia de Tarragona
Sant Miquel de Montblanc
(Montblanc, Conca de Barberà)
41º 22,560'N ; 1º 9,746'E
Se trata de un templo de finales del siglo XII o principios del XIII, que fue
construido fuera el primer recinto de murallas de la villa.
A principios del siglo XIV, Montblanc vivió un momento de expansión y de
prosperidad económica, que obligó a reformar este templo y el de
Santa Maria , al no poderse alojar en ellos todos los fieles de la
población. La iglesia
románica de Santa Maria, en el centro del núcleo amurallado, se demolió totalmente para
construir un nuevo templo gótico, mientras que la de Sant Miquel conservó
parte del muro oeste, con su puerta de acceso.
La puerta está formada por un gran arco de medio punto, con dovelas muy bien
talladas y con una moldura que recorre el exterior del arco a modo de
guardapolvo . En el interior de este arco encontramos dos más en gradación. Los
dos arcos más exteriores se encuentran apoyados en dos parejas de finas
columnas con los capiteles lisos.
En la puerta todavía se conserva parte del cerrojo de la época, de factura muy
sencilla.
En el ángulo suroeste del templo se levanta una esbelta torre de campanario.
En época barroca se cegaron las ventanas del piso de campanas y se construyó
un piso más.
Nos encontramos con uno de los templos construidos con arcos de diafragma, que
sostienen una cubierta de madera realmente interesante.
Entre finales del siglo XIV y principios del XV se construyen tres capillas en
cada uno de los muros laterales, aprovechando el espacio que había entre los
contrafuertes de los arcos.
Entre 1784 y 1788 se construyó un nuevo presbiterio, se cubrió el templo con
una nueva bóveda de ladrillo barroca y se recubrieron de cal sus muros. En 1939
se empezó a desmontar la bóveda barroca, para dejar a la vista el techo
gótico de madera.
Nos encontramos con el techo de madera mejor conservado y de mayores dimensiones de
toda Cataluña. Durante los últimos veranos se han estado llevando a cabo varias
campañas de restauración, que han permitido devolverle todo su esplendor.
Durante estas tareas de restauración se han descubierto varias figuras
policromadas, básicamente motivos geométricos o animales fantásticos
como una sirena con doble cola, un caballero con lanza, motivos heráldicos o grifos. Estas imágenes las encontramos en las ménsulas y en las
tablas que hay
en las separaciones entre las vigas.
En el siglo XIX el templo sufrió varios saqueos que alteraron su estructura y
también se perdieron sus retablos. Durante la Guerra Civil se usó como
almacén. Por suerte, durante estos dos acontecimientos la cubierta de madera estaba
protegida por la bóveda barroca y este hecho ha permitido que todavía hoy en
día podamos disfrutar de este techo policromado.
En el interior del templo se conserva un fragmento de pinturas murales cerca de
la cabecera y una pila bautismal.
Fue sede de las Cortes Catalanas los años 1307 y 1370.
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