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Provincia de Lleida
Sant Estèue de Betren
(Vielha e Mijaran, Val d'Aran)
Se encuentra en la entrada del pueblo desde Escunhau. Originariamente la
parroquia de la población era la iglesia de San Sernilh, de la que sólo
queda el campanario en pie.
El templo combina perfectamente los elementos románicos con los góticos, ya que fue construido en el periodo de transición entre los dos estilos.
Esto se puede apreciar claramente en la portalada, el elemento más interesante de
todo el templo. Las líneas de los arcos son ya apuntadas pero la temática y
los trazos de las esculturas son todavía románicos. Tiene muchas similitudes
con la de la vecina Sant
Miquèu de Vielha, si bien está en mejor estado de conservación.
Está formada por cinco arquivoltas profusamente decoradas. En ellas se
representa la escena del Juicio Final con figuras de los condenados y de los
escogidos, que destacan por sus trazos arcaicos. Algunas de ellas están
saliendo de una especie de cajas, que escenifican la resurrección de los
cuerpos, que salen de sus sepulcros. Sorprende que la figura que se encuentra en el
centro del tímpano sea la Virgen Maria con el Niño al regazo, ya que se
supone que deberemos encontrar a Dios o a Cristo presidiendo el Juicio de las
almas. Es una portalada sensacional. Lástima que al estar situada en una
calle estrecha no podamos disfrutarla con una mejor perspectiva.
Justo a su encima podemos encontrar un friso de grandes arcos ciegos.
En el muro oeste encontramos un gran ventanal gótico sobre el que se
levanta un campanario de espadaña de dos ojos en el piso inferior y uno en el
superior. Las ventanas del piso inferior son de medio punto y en los extremos
laterales podemos encontrar unas estrechas columnas con capiteles lisos. También
tiene columnas, con capiteles sin esculpir, la ventana del piso superior.
El templo, pese a tener tres ábsides semicirculares, es de una sola nave. Fue
sobrealzado posteriormente como se puede ver claramente en las fachadas este y
oeste. La nave está cubierta con una bóveda apuntada que está reforzada por
tres arcos fajones. Los ábsides se abren en la nave con arcos apuntados y están
cubiertos con bóvedas de casi cuarto de esfera. Son poligonales de cinco lados
el central y de tres los laterales.
Los ventanales alternan las características románicas y góticas. Sobre los tambores
absidiales podemos ver una gran ventana gótica flanqueada
por dos ventanas aspilleradas que tienen un guardapolvo decorado. En los ábsides
las ventanas son apuntadas pero mantienen la robustez románica.
Bajo el guardapolvo, esculpido con bolas, de la ventana que hay sobre el ábside
principal, podemos encontrar dos figuras esculpidas. Se trata de un caballero
y un religioso. Probablemente fueron esculpidas para ser vistas en otro lugar y
fueron colocadas aquí posteriormente.
En el interior se conserva una pila para el agua bendita del siglo XVI que se apoya en un
pie románico con unas esculturas humanas poco definidas y una pila bautismal.
Desgraciadamente, durante la Guerra Civil se perdió un inciensario románico de
bronce
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