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Castilla y León - Provincia de Soria
San Miguel de Gormaz
(Gormaz)
41º 29,585'N ; 3º 0,479'E
Bajo la imponente fortaleza musulmana de Gormaz encontramos esta pequeña
iglesia edificada a finales del siglo XI o principios del XII. Su
construcción la motivó la conquista definitiva de la fortaleza por parte de
las tropas castellanas y la pacificación de la zona. A partir de este momento
la población fue abandonando la protección de las murallas de la ciudadela
y se empezó a instalar en la falda de la montaña.
El templo tiene una sola nave acabada en una cabecera cuadrada, que tiene una
moldura esculpida con motivos geométricos bajo el tejado. El ábside está
cubierto con bóveda de cañón, mientras que la nave tiene una cubierta de
madera de doble vertiente. Los dos espacios están comunicados mediante un
arco de herradura.
La caída de parte del estucado que recubría el interior del templo permitió
el descubrimiento de unas interesantes pinturas murales. Están datadas entre
los años 1125 y 1139 y muchos autores las relacionan con las de la próxima iglesia de
San Baudelio
de Berlanga. Cubren totalmente el ábside y gran parte de la nave. En el
siglo XVI fueron recubiertas de cal, acción que se repitió como mínimo
siete veces más. La parte del ábside es la que estaba más deteriorada, al
hacerse agujeros en las pinturas murales para que la cal se
cogiera mejor a la pared y al techo. En su bóveda encontramos un Pantocrátor,
mientras que en los muros laterales de la nave se han descubierto escenas que
representan el sueño de Adán, la creación de Eva, el Nacimiento de Cristo,
la Epifanía, los ancianos de la Apocalipsis, el infierno y el juicio de las
almas. En el momento de mi visita el templo estaba en plena restauración, por
lo que no las pude contemplar. Las imágenes que os adjunto son extraídas de la
agencia de noticias icalnews
La puerta de acceso está en el muro sur protegida por un pórtico de factura
muy tosca con ventanas de medio punto. En este pórtico se descubrieron tumbas
antropomorfas durante las tareas de restauración. La puerta está formada por
tres arquivoltas de medio punto, una esculpida con un ajedrezado, que se apoyaba
en cuatro columnas, con capiteles esculpidos con motivos geométricos y
vegetales.
En la parte más occidental del muro sur encontramos otra puerta formada por
un arco de herradura.
En el muro oeste se levanta un campanario de espadaña de dos ojos.
No podía acabar este escrito sin hacer una breve referencia a la fortaleza de
Gormaz. Fue construida por Al-Haquem II a finales del siglo X, sobre los
restos de otra fortificación del siglo IX. Fue el castillo más grande de todo
Europa en su época y servía para controlar la frontera del Duero ante los
ataques de los reinos cristianos. En el año 975 el conde castellano García Fernández
intentó conquistarla con un gran ejército, pero las tropas no pudieron
atravesar sus robustos muros. No fue hasta el año 1060 que el rey Fernando I
consiguió incorporarlo de manera definitiva a la corona de Castilla. En el siglo XV los Reyes Católicos lo convirtieron en prisión.
Como era habitual en las fortalezas musulmanas tenía forma alargada y
estrecha con grandes muros. El lado este, correspondiente a la alcazaba, fue reformado
cuando se convirtió en prisión. Actualmente podemos ver gran parte de sus
muros perimetrales, torres, restos de algunas dependencias y algunas puertas.
De su esplendor quedan algunas muestras como la puerta de entrada Califal o la
puerta de la mezquita, las dos con arco de herradura.
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