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Cantabria
Colegiata de Santa Juliana
(Santillana del Mar)
43º 23,540'N ; 4º 6,369'O
Las primeras noticias sobre un monasterio dedicado a Santa Juliana (Santa Illana, Santillana)
las podemos encontrar en algunos documentos que datan del siglo X. En este siglo se trasladaron a España
los restos de esta Virgen mártir. La colegiata actual corresponde al siglo XI y se construyó en el mismo lugar
dónde se levantaba el monasterio.
El acceso principal al templo se encuentra en el muro de mediodía y está formato por una monumental portalada, coronada por un
frontón del siglo XVII, dónde hay una imagen de la santa mártir. La puerta está enmarcada por cuatro arquivoltas de medio punto
en gradación, remontadas durante el siglo XVIII, que se apoyan en dos pares de columnas con capiteles esculpidos. Algunos de ellos
están muy deteriorados. Por encima de las arquivoltas podemos encontrar un friso con esculturas de los apóstoles y en el centro un
pantocrátor, todas ellas difíciles de identificar debido a la erosión. Junto a la portalada podemos ver un torreón de planta circular.
En este muro también se encuentran adosadas una casa y la sacristía del siglo XVIII.
El templo, construido en el siglo XII, tiene planta basilical con tres naves divididas en cuatro tramos irregulares y acabadas en
tres ábsides semicirculares.
La nave principal es más alta y larga que las laterales. Las tres naves están cubiertas con vuelta de
arista con los nervios resaltados. Las naves están separadas por arcos formeros de medio punto.
Estos arcos descansan en capiteles
esculpidos, que se apoyan en columnas adosadas a los pilares. Los capiteles son de principios del siglo XII y están esculpidos con
combates entre soldados, la historia de Adán y Eva, temas vegetales, cabezas de animales y fieras entre otros.
El coro, situado en la parte final del templo, no permite tener una perspectiva completa del interior del edificio. Detrás suyo,
en una pequeña capilla, podemos observar una pila bautismal que tiene decorada la escena de Sant Daniel luchando con los leones.
Justo encima podemos ver la imagen de un pantocrátor. Tambien se conserva una talla de la Virgen de época romànica.
Se supone que esta imagen tiene el mismo origen que las imágenes de los cuatro
Apóstoles que podemos ver en el frontal del altar. Se cree que formaban parte de un grupo escultórico que había en la portalada oeste. Las imágenes y la pila bautismal son del siglo XI.
Los ábsides están divididos por esbeltas columnas en tres tramos, que llegan hasta la cornisa que hay bajo el tejado. Dos impostas
decoradas con motivo jaqués dividen horizontalmente los ábsides. Los ventanales están rodeados por cuatro arquivoltas de medio punto
que se apoyan en dos parejas de columnas. Los capiteles están decorados con elementos vegetales y animales, si bien en el ábside
centrar podemos encontrar alguno historiado. Las arquivoltas de la absidiola derecha están decoradas con bolas y otros elementos
geométricos. También están esculpidas las ménsulas que hay bajo el tejado.
Desde la cabecera se puede observar la linterna del crucero como una torre robusta de planta cuadrada. El piso superior está decorado
con una galería de arcos ciegos de medio punto. En el piso inferior encontramos las ventanas que iluminan el templo. A los pies de la
nave se edificó una torre de similares dimensiones.
Si los capiteles del interior del templo son dignos de mención, no lo son menos los que podemos encontrar en el claustro. Tres de sus
galerías son románicas, mientras que la cuarta fue reconstruida ya en época gótica.
La galería sur, paralela al templo, es dónde encontramos los capiteles historiados más bellos. En ellos se narran escenas de luchas
entre bestias y caballeros y de la vida de Cristo como la del Descendimiento de la Cruz.
En la galería oeste todavía se pueden ver más capiteles historiados de gran calidad, si bien empezamos a encontrar capiteles
esculpidos con motivos vegetales y entrelazados. En la galería norte, la más nueva de las tres galerías románicas, podemos
encontrar motivos geométricos y vegetales.
En las galerias del claustro se encuentran varios elementos ornamentales que en su día formaron parte de las edificaciones de
la colegiata como por ejemplo claves de bóveda del pórtico románico que había al sur de la Plaza de la Colegiata y que fueron
descubiertos en el año 1966 durante las obras de restauración de la bóveda de la iglesia.
Las imágenes del interior del templo fueron tomadas a escondidas, ya que está prohibido hacer. Por este motivo no son de demasiada calidad y
no hay todas las que nos habría
gustado. Sigo sin entender qué mal se le puede hacer a un monumento con nuestras fotografías, hechas con la luz natural,
aquellas personas que precisamente los amamos y hacemos todo lo posible para difundir el gran patrimonio que tenemos a nuestro alrededor.
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