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Aragón - Huesca
Monasterio de Santa Maria de Obarra
(Beranui, Ribagorza)
42º 23,875'N ; 0º 35,829'E
Antiguo monasterio del podemos encontrar datos de su existencia antes de la invasión musulmana
de la península (710 d.C.). De todos modos no nos ha llegado ningún resto de
edificaciones anteriores al siglo XI. Muy probablemente fue arrasado en alguna
de las múltiples incursiones musulmanas. Lo que si nos ha llegado son algunos
capiteles y la pila bautismal de la época visigoda. Lo que podemos ver en la
actualidad corresponde básicamente a los siglos XI y XII
El conde Bernardo Unifredo fue el encargado de reconstruir el monasterio, que estaba
totalmente en ruinas y lo convirtió en panteón de los condes de la Ribagorza.
La iglesia monacal tiene planta basilical con tres naves de siete tramos cada
una. La nave central, mucho más alta que las laterales, está cubierta con bóveda
de arista en los tres primeros tramos, mientras que los otros cuatro
tienen bóveda de cañón. Pasa una cosa similar en la nave del lado norte,
donde los cuatro primeros tienen bóveda de arista y los tres últimos bóveda
de cañón. Esta nave también destaca por estar unos cuarenta centímetros más
elevada que el resto del templo. La del lado sur, en cambio, está
totalmente cubierta por bóveda de arista. La separación entre naves se hace a
través de arcos formeros de medio punto que descansan en pilastras
cruciformes.
En mi visita al monasterio no pude acceder a su interior. Justo en frente del
templo, podemos encontrar unos carteles informativos del lugar, dónde
encontramos unas fotografías del interior, que nos permiten hacernos una pequeña
idea de como es este edificio por dentro. He creído conveniente añadirlas para que vosotros también podáis haceros una idea de como es.
La cabecera está formada por tres ábsides semicirculares decorados
externamente según los cánones lombardos. Así pues,
El ábside principal está decorado internamente con cinco arcos de medio
punto irregulares. Estos se apoyan en ménsulas adosadas y esculpidas, que
guardan similitud estética con los capiteles de la portalada y son de época
visigoda. Todos los arcos están apoyados en columnas adosadas, excepto los
dos arcos de menor diámetro, ya que en aquel lugar estaba situada la
silla del abad.
Este ábside está iluminado por tres ventanas de medio punto, que
internamente y externamente están formadas por arcos en gradación. En los
ábsides laterales encontramos dos ventanas en este caso abocinadas.
Los muros laterales del templo están decorados con un friso de arcos ciegos y
lesenas , excepto en el último tramo, que fue reconstruido. A finales del
siglo XIX se hundieron las bóvedas de la nave central y de la nave sur de este
último último tramo. También en este sector se abrió una portalada en el siglo XVI
formada por
grandes dovelas sobre la que ha esculpido el escudo del monasterio.
A su lado, en el tramo anterior, se puede observar la portalada románica
original. Es de arco de medio punto dovelada, con una arquivolta que se
apoya en dos capiteles que cuesta de identificar. Están decorados, de forma muy
esquemática, con motivos vegetales y como ya hemos comentado son de época
visigoda. Sobre la puerta podemos ver un grande ventanal de medio punto.
En este mismo muro sur se empezó a edificar una torre de campanario adosada
en el siguiente tramo del templo. Desgraciadamente sólo se construyeron los
muros hasta la altura de unos tres metros.
Del interior del templo destacan la imagen de la Virgen de Obarra, una talla
de piedra policromada del siglo XIV, que sustituye al anterior románica, que
desapareció. Durante la Guerra Civil la intentaron quemar. Por suerte sólo
se perdió la mano derecha y parte de la policromía, pero se pudo restaurar y
actualmente está situada en el ábside principal.
A los pies de la nave norte encontramos una pila bautismal. Se trata de un gran
bloque de piedra vaciado y sin ningún tipo de decoración. Todo parece
indicar que sus orígenes son visigodos.
Junto a la iglesia encontramos los restos del palacio abacial del siglo XVI. Sólo
quedan algunos muros en que se pueden ver algunas ventanas, puertas,
chimeneas y las bodegas.
Como en muchos monasterios románicos, podemos encontrar otro templo dentro
del recinto de Obarra. Se trata de la iglesia de San Pablo, del siglo XII. Es
una pequeña construcción de una sola nave cubierta con bóveda de cañón y
acabada en ábside semicircular. Destaca el crismón que podemos encontrar
sobre la puerta de medio punto del muro oeste.
Cerca del templo había un puente gótico que cruzaba el río Isábena. El 2
de agosto del 1963 una fuerte riada lo destruyó. Todavía se pueden observar
los restos de sus cimientos. Años más tarde se construyó una réplica
unos metros más abajo, con tal de permitir el acceso al recinto monástico.
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