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Aragón - Zaragoza
Nuestra Senyora del Hortal
(Torrijo de la Cañada, Comunidad de Calatayud)
41º 28,408'N ; 1º 52,577'O
En una región dónde predomina el mudéjar, encontramos un espléndido templo
de piedra gótico. Se empezó a construir veinte años más tarde que la
cercana iglesia de San Juan,
en el año 1500 tal y como figura en una inscripción que hay en el interior del
templo. Esta recorre todo el perímetro de la nave.
Tiene una única nave, con planta de cruz latina, capillas laterales y
ábside poligonal. La nave y las capillas están cubiertas con bóveda de
crucería estrellada, típica del gótico aragonés. A los pies de la nave
encontramos el coro elevado, que todavía conserva los bancos de madera y el atril.
La portalada se abre en el muro sur. La erosión y la riada del 1916 no nos permiten disfrutarla
en toda su plenitud. Está formada por cinco arquivoltas
apuntadas ricamente decoradas con motivos vegetales, animales y figuras
humanas. En el tímpano encontramos una imagen de la Virgen muy erosionada. La
puerta está flanqueada por dos pináculos.
Sobre la puerta se levanta la torre de campanario. Tiene planta rectangular y
está dividida en cuatro plantas. La inferior es dónde se encuentra la
portalada y tiene la misma altura que la nave. El siguiente piso es un gran
bloque de piedra que tiene una única abertura en forma de aspillera. A
medida que se gana altura, disminuye la sección de la torre. El tercer
piso tiene dos grandes ventanas de medio punto en los muros más anchos,
mientras que en los más estrechos sólo hay una. Este piso ha sido
profundamente restaurado recientemente, sustituyendo las piedras deterioradas
por unas de nuevas de color muy claro. Durante esta restauración se ubicaron
las campanas en esta planta, que anteriormente estaban en la superior. Este último
piso ha sido totalmente reconstruido adquiriendo un aspecto de excesiva
novedad. Esta planta era de ladrillo con arcos típicos aragoneses, como los
que hay en la casa consistorial, antigua sede de la archiprestado, y en la
torre del puente
En los siglos XVII y XVIII se renovó el interior del templo, llenándolo de
interesantes retablos barrocos. El retablo mayor, que podéis observar en una
postal antigua, está dedicado a la Virgen Maria, titular del templo.
Destacan también los dedicados a San Pedro, a la Virgen del Pilar, la
multiplicación de los panes y a la Pasión de Cristo. También en esta época
se colocaron los dos púlpitos de madera, el órgano y se añadió la capilla
dedicada a San Félix y Santa Régula, con un bello retablo barroco dónde
se guardan las reliquias de los santos mártires, patrones del pueblo.
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