Aragón - Provincia de Huesca


Ermita de la Virgen de la Gracia de El Run
(Castejón de Sos, Ribagorza)

42º 30,237'N ; 0º 28,322'E       



Las primeras noticias del sitio de El Run datan de principios del siglo IX, en época del conde de Aragón Aznar I Galíndez, cuando el mismo conde donó al monasterio de Lavaix el pueblo de Helaruni.

A pocos metros del núcleo urbano y medio escondida entre la vegetación encontramos esta maravilla del románico lombardo. Desgraciadamente, unos gamberros, que estaban en el albergue de la población hace pocos años, no tuvieron otra ocurrencia que subir encima del tejado y empezar a tirar al suelo las losas de pizarra. El resultado de este acto incívico fue la aparición de filtraciones en el templo, que casi provocan su derrumbe. Por suerte, a principios del año 2011 se realizaron unas obras de impermeabilización y restauración del templo, que lo salvaron de su destrucción.


El edificio presenta una sola nave, con el eje claramente desviado hacia el noreste. Presenta dos momentos constructivos, aunque seguramente muy cercanos en el tiempo. Esta diferenciación se puede ver claramente en el muro sur.


La cabecera, formada por un ábside semicircular, corresponde a la primera etapa constructiva (siglo XI). Su factura es claramente lombarda. Está decorado con un friso de arco ciegos bellamente tallados y lesenas. Esta decoración se repite en el primer tramo de la nave.


Una pilastra nos hace de separación entre el tramo lombardo de la nave y el realizado posteriormente. Este segundo es más estrecho y no tiene ningún tipo de decoración. En este segundo tramo del templo se abre, en el muro sur, la puerta de acceso. Está formada por un arco de medio punto, con tímpano liso, de factura moderna.


Sin duda el elemento más característico del templo es su torreta de campanario. Se alzó directamente sobre la bóveda de la nave, lo que provocó que a lo largo de los siglos se fuera inclinando, al ir cediendo la cubierta.


Fue necesario reforzar la bóveda en el siglo XIII con arcos fajones apuntados. Desafortunadamente no pudimos acceder al interior del templo y esta es la única imagen que podemos ofrecer, hecha a través de la ventana enrejada del muro oeste.


El campanario muestra muchas similitudes con otros que encontramos en Cataluña, como el de Santa Eugenia de Berga, pero especialmente con los de la Vall de Boí, aunque estos se construyeron adosados al templo. Está formado por un solo piso, en el que se abren ventanas geminadas en cada uno de sus lados. Encima, un friso de arcos ciegos y uno de dientes de sierra. Todavía se conserva parte del revoque original, en el que en algunos puntos, aunque muy pequeños y fragmentados, se puede ver parte de la decoración pictórica que tenía, a base de tonos rojos y negros.