Aragón - Provincia de Huesca


Convento de las Benedictinas
(Jaca, La Jacetania)

42º 34,109'N ; 0º 32,828'O   




En el interior del convento de las Benedictinas, coloquialmente conocido como "Las Benitas", se esconden diferentes elementos románicos muy interesantes, algunos de ellos bastante desconocidos. Las monjas benedictinas se trasladaron a este edificio en 1555, provenientes del monasterio de Santa María de Santa Cruz de la Serós.


La iglesia original era románica, pero fue profundamente reformada en el siglo XVIII.


Está formada por un templo y una desconocida cripta, que actualmente no cumple funciones litúrgicas y no es visitable. Fue construida en el siglo XII.  Una pequeña ventana ilumina su ábside semicircular.  El tambor absidal estaba decorado con pinturas murales, hechas hacia el año 1200. Durante la Guerra Civil resultaron muy deterioradas y los fragmentos que se conservaron fueron trasladados a la iglesia superior.  En ellas vemos a un grupo de apóstoles, que observan la Ascensión de Cristo, la escena de la Anunciación y la de la Visitación. Desgraciadamente se han perdido gran parte de las pinturas correspondientes a la Natividad, de la adoración de los pastores, de la Epifanía y de la presentación en el templo.


La iglesia superior ha perdido sus trazas románicas y sólo podemos ver la impronta de este estilo en la portalada oeste.


Está construida en un cuerpo adosado. Tiene dos sencillos arcos de medio punto dovelados, el interior de los cuales  se apoya en dos impostas.


En 1662 la abadesa Jerónima de Abarca decidió trasladar el sepulcro de Doña Sancha, hija de Ramiro I. Su sobrino, Pedro I, fue quien encargó este sepulcro, que es uno de los más bien conservados y más interesantes de todo el románico español. Por suerte ha llegado hasta nuestros días, pese a estar casi un siglo abandonado en el templo de Santa María de Santa Cruz de la Serós


En su cara frontal podemos ver tres escenas. En la central vemos el alma de Doña Sancha, dentro de una mandorla, conducida por dos ángeles hacia el Cielo. Cómo es habitual en estos casos, el alma se representa con una figura desnuda, pero sin sexo. Dos águilas, situadas en los extremos, completan el conjunto.


En el lado izquierdo vemos a un obispo, que lleva un báculo en la mano izquierda y bendice con la derecha. Lo flanquean dos clérigos, que llevan el incensario  y los Evangelios. A la derecha se representó a Doña Sancha entre sus hermanas Doña Urraca y  Doña Teresa.

Escena del obispo en el sepulcro de Doña Sancha   Doña Sancha, Doña Urraca y Doña Teresa

En los lados cortos del sepulcro se esculpieron un crismón trinitario y dos grifos.

La cara posterior del sepulcro también está esculpida, si bien por la mano de un otro maestro, al realizarse en una época posterior y con una calidad muy inferior. También se encuentra dividido en tres escenas, dos de las cuales representas luchas entre caballeros. En la tercera encontramos un caballero que lucha con un león.

En un ventanal del muro sur del templo se conserva otra pieza escultórica románica. Se trata de una talla en piedra de San Salvador.

* Imágenes del sepulcro extraídas del Centro Virtual Cervantes con el único objetivo de difundir la cultura y de dar una visión más completa del monumento





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